Las reglas de oro para hacer una buena campaña de Lifestyle

Johan Cruyff dijo una vez que “jugar al fútbol es muy sencillo, pero jugar un fútbol sencillo es la cosa más difícil que hay”. Esta idea no solo la podemos aplicar al deporte, también es verídica en muchos ámbitos profesionales.

A veces nos encontramos con observaciones sobre el éxito de una campaña que se reducen a expresiones como, “mira, le han dado un producto al influencer, se ha hecho la foto y listo”. Un punto de vista que dista mucho de la realidad, porque del mismo modo que “jugar al fútbol es sencillo pero jugar el fútbol sencillo es la cosa más difícil que hay”, en las campañas de Lifestyle hay un trabajo previo a la publicación que hace, precisamente, que este éxito parezca fácil.

No es ninguna casualidad que, como apunta un informe de Social Toaster, ahora el 92% de los compradores se fíe más de terceras personas que de los anuncios de las marcas. Y lo hacen porque comparten gustos y valores. Tanto es así, que este mismo estudio concluye que el 82% de los consumidores piden autenticidad a los que prescriben una marca.

Con estos datos ya nos podemos hacer una idea del grado de exigencia que pide una campaña y del trabajo interno e invisible que hay detrás de ella. No es solo un producto acompañado de un creador de contenido, es la ejecución de una estrategia, de una reglas de oro.

Como pasa con la receta de la Coca-Cola, no os podemos desvelar nuestro secreto; pero sí que os podemos dar unos consejos para que, si estáis empezando a moveros en el sector del Lifestyle lo hagáis con criterio.

Lo primero que se tiene que tener en cuenta para que una campaña funcione es qué tipo de creador de contenido es el más adecuado para el producto que se quiere promocionar. En esta fase no importa tanto el número de seguidores, sino la coherencia. Porque si queremos que un producto tenga el engagement que pide una marca hay que hacer un primer análisis sobre qué perfil resulta más adecuado para ello. En YouPlanet, por ejemplo, contamos con una amplia variedad de creadores de contenido que nos permiten hacer una lectura muy quirúrgica y detallada.

Una vez escogido el perfil, la segunda regla es concretar qué se quiere conseguir: visitar un perfil o sitio web, ventas del producto, defender una marca o crear el deseo para consumir ese producto.

El tercer paso es integrar este producto al contenido del creador de contenido. La presentación de la campaña tiene que ser natural, nunca una imposición. Por ejemplo, si nuestro perfil destaca por hacer bailes o por hacer tutoriales, no tiene ningún sentido que, de repente, se encuentre en un escenario desconocido probando un producto. Debe ser normal y natural.

El cuarto paso es el análisis de los resultados acorde con los objetivos de la campaña. Aquí se deberá hacer una lectura muy detallada sobre si se han cumplido las metas y, todavía más importante, concretar los motivos por los cuáles sí se ha logrado el resultado o por qué razón no se han realizado para aprovechar esta experiencia para las futuras campañas.

Todo este proceso es lo que llamamos ‘las reglas de oro para hacer una buena campaña’, porque sin ellas sería imposible lograr los grandes objetivos que plantean las marcas.

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